COVID-19

COVID-19 y la proliferación de otros virus a causa de nuestra pésima relación con la naturaleza

«El COVID-19  ya es parte de nuestro ecosistema. Sin embargo tan solo es el inicio de lo que nos espera en un futuro, si no cambiamos nuestra pésima relación con la naturaleza.»

Y es que según Fernando Valladares, investigador del CSIC desde hace más de 30 años, la degradación de los ecosistemas está siendo fuente de problemas a más de una escala. Principalmente en la proliferación de nuevas y cada vez más raras enfermedades.

Esto, sumado a la globalización, que hace que el virus viaje y contagie a toda velocidad, hace que haya muchos más brotes de los que había hace 30 años. Entonces, una zoonosis que podía ser local, se convierte ahora, en una pandemia a nivel mundial.

COVID-19 y la proliferación de otros virus

El origen del coronavirus, según la literatura científica, se originó en los murciélagos donde ha permanecido durante mucho tiempo evolucionando. Este virus, ha mutado en otras especies intermedias, llegándose a la conclusión errónea de que ha sido el «pangolín» el culpable de la propagación al ser humano.

Pero exactamente, y según palabras de Fernando Valladares, esto no es así. En primer lugar, no ha sido el pangolín el que ha buscado el contacto con el hombre, si no al revés. Y en segundo lugar, en la mayoría de los casos, el animal está infectado porque en algún sentido hemos ayudado a que este se infecte.

Es decir, un animal, encerrado en una jaula, transportado a 800 Km, donde le alimentan de mala manera, y le hacinan para poder venderlo y comérselo, hace que su sistema inmunológico baje mientras su carga vírica suba.

Esto pasa con el COVID-19, con el herpes zóster, etc…Ya no hablamos del mal trato al que son sometidos los animales sino que además se convierten en bombas de relojería biológicas para el ser humano.

Cómo nos protege la biodiversidad frente a los virus

Cuando existe diversidad de especies: animales grandes, animales pequeños, carnívoros, herbívoros, etc…se establecen relaciones de presa/depredador, parasitismos, relaciones de competencia, etc…que originan interacciones entre ellos y que hacen que se controlen regulándose entre sí.

En un sistema rico en biodiversidad, ningún huésped favorable para este u otro virus, sufrirá una explosión demográfica ya que su población estará regulada por otras.

Sin embargo si se extinguen determinadas especies y da la mala casualidad de que aumenta la población de alguna que sea portadora de patógenos exponencialmente perjudiciales para el ser humano, la naturaleza no podrá autoregularse.

Un sistema rico en distintas especies, nos protege. Su degradación, sin duda es una gran amenaza para el ser humano.

En Bonsai de Jengibre queremos poner de manifiesto la toma de conciencia por parte de toda la sociedad, con el fin de mantener el equilibrio necesario de cada ecosistema, en pro de la salud y el bienestar de todos.

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